Colombia goleado y fuera los Juegos Olímpicos Tokio 2020

Por: Paul Tolosa   Colorstereo.net (Corresponsal Colombia)

El equipo nacional perdió este domingo 1-3 con Uruguay en un juego en el que no tuvo ideas.

odo mal. Sin fútbol, sin estrategia, con errores en la cancha y afuera, Colombia se enterró en el Preolímpico y regaló la opción de pelear el cupo a Tokio al perder 1-3 con Uruguay en Bucaramanga.

Colombia comenzó a enterrarse desde la formación titular. En vez de pensar en atacar, la preocupación del técnico Arturo Reyes fue el juego aéreo de los uruguayos. Y por eso le pegó una patada al tablero: por primera vez en el torneo, al menos de arranque, el equipo jugó con tres defensores.

A Eddie Segura y Willer Ditta, la pareja que jugó casi todo el torneo, Reyes le agregó a Carlos Terán. Además, sacó al lateral derecho Edwin Herrera, que era uno de los que mejor atacaba, para meter a Ánderson Arroyo. Por la izquierda, mantuvo a Gabriel Fuentes.

En la mitad del campo, Reyes sacó a su volante real de marca, Kevin Balanta. Quedaron dos mixtos, Eduard Atuesta y Jaime Alvarado; uno de creación, Nicolás Benedetti, y dos delanteros, Jorge Carrascal y Edwin Cetré, aunque el primero arrancaba de atrás.

El experimento explotó en mil pedazos. De la mitad de la cancha para adelante, el equipo se vio desordenado y para completar, la lesión de Benedetti dejó al equipo sin enlace. Metió a un delantero en su lugar, Luis Sandoval.

Atrás, los zagueros jugaban a trancas y mochas. Hasta que llegó el error fatal, como cuando a un computador se le pone la pantalla azul: mal rechazo de Ditta que dio en un uruguayo, otro pésimo rechazo de Atuesta, que no se sabe a qué retrocedió, pero dejó la pelota en el pie de un rival, y remate de Juan Ignacio Ramírez para vencer al portero Esteban Ruiz.

La lógica era sacar a un central y tratar de conseguir una fórmula de enlace. Pero Reyes se equivocó por partida doble. Efectivamente, volvió a la defensa de cuatro, pero mantuvo a Terán y sacó a Segura, uno de los titulares habituales. Y metió a otro delantero, Johan Carbonero. Los de atrás y los de adelante parecían estar en frecuencias distintas.

En ese desorden, los dos que quedaban flotando entre los cuatro de atrás y los cuatro de adelante. Atuesta y Alvarado, ni quitaban, ni marcaban, ni entregaban. El equipo se estalló. Esa falta de presión permitió que llegaran dos goles más de Uruguay, marcados por Juan Sanabria y José Luis Rodríguez, ambos de media distancia y ambos, sorprendiendo al portero Ruiz.

Solo un poco de amor propio permitió que encontrara el descuento con un tiro libre de Edwin Cetré que encontró mal parado al portero Cristopher Fiermarín. Pero nunca hubo la sensación de que el milagro llegara. Es más, Sandoval terminó expulsado sobre el final del partido y varios más se salvaron de la roja, como Jorge Carrascal. Un final triste.

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